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Intercambio de Ropa Talla Extra en Sheffield

Seguro ustedes tienen unas cuantas prendas ocupando espacio en su clóset. Ya los veo inventando excusas. “Algún día me las pondré”, dirán ustedes. “Algún día se pondrán de moda”. “Me servirán para una fiesta de disfraces en la que pueda vestirme de desubicado/a que compra prendas al a’i se va”. “Me la regaló mi hermana y no quiero que se sienta mal si no la encuentra en mi armario”. ¿A poco esculca tus cosas? Esa es una hermana entrometida con la que NO quieres quedar bien. “Algún día le pondré encajitos y decoraciones aunque no sepa coser un botón”. La peor de todas: “es talla chica, pero algún día me va a quedar. La tengo ahí de inspiración”.¿Quieren algo de inspiración? Lleven la ropa que no les queda, no les gusta o que de plano no se ponen a un intercambio de ropa. Esto es lo que hice el sábado pasado en Sheffield. [Click on title to read more…]

Seguro ustedes tienen unas cuantas prendas ocupando espacio en su clóset. Ya los veo inventando excusas. “Algún día me las pondré”, dirán ustedes. “Algún día se pondrán de moda”. “Me servirán para una fiesta de disfraces en la que pueda vestirme de desubicado/a que compra prendas al a’i se va”. “Me la regaló mi hermana y no quiero que se sienta mal si no la encuentra en mi armario”. ¿A poco esculca tus cosas? Esa es una hermana entrometida con la que NO quieres quedar bien. “Algún día le pondré encajitos y decoraciones aunque no sepa coser un botón”. La peor de todas: “es talla chica, pero algún día me va a quedar. La tengo ahí de inspiración”.

¿Quieren algo de inspiración? Lleven la ropa que no les queda, no les gusta o que de plano no se ponen a un intercambio de ropa. Esto es lo que hice el sábado pasado en Sheffield.

Plus Size Clothes Swap Sheffield, volante de Bettie Walker
Plus Size Clothes Swap Sheffield, volante de Bettie Walker

El Intercambio de Ropa Talla Extra tomó la idea de eventos similares en Londres, Leeds y Nottingham. Fue el primero en su estilo en dicha ciudad, y fue organizado por el Yorkshire Rad Fat Collective. Este grupo informal incluye a personajes de la escena de zines (zine scene?) y de cultura punk independiente en la región – como la mencionada Bettie Walker. Entre otras cosas, sostienen que la gente gorda tiene derecho a vestirse como quieran y con la ropa que quieran, con el cuerpo que tienen ahora. Que el nivel corporal no es impedimento para maquillarse o no maquillarse, o para peinarse, despeinarse y raparse sin perseguir cánones de belleza. La moda y el estilo, más que vanidad, son vistos como métodos de cuidado personal ante las inclemencias del entorno.

Foto: Samuel Valdes López
Foto: Samuel Valdes López

La sede del intercambio fue una de las salas del sindicato de estudiantes de la Sheffield Hallam University, mejor conocido como “las teteras”. Si lo ven, sabrán por qué. Está frente a la estación de trenes, en medio de calles pintorescas repletas de cafeterías y galerías. Locación perfecta para atraer universitarios y demás jóvenes desubicados como una servidora.

Foto: Samuel Valdes López
Foto: Samuel Valdes López

Quizás no haya sido el más concurrido – culpen a la lluvia -, pero no dejó de ser un intercambio entretenido y emocionante. La oferta incluía desde pantalones y faldas, hasta zapatos de tacón, playeras divertidas, vestidos coloridos, accesorios diversos, y un misterioso cardigan coreano:

Spooooky. Foto: Samuel Valdes López
Spooooky. Foto: Samuel Valdes López

Además de ropa, normal y escalofriante, hubo un rincón donde se vendían zines de todo tipo creados por los organizadores y demás conocidos como Chella Quint y Rebecca McCormick. Para quienes no lo saben, los zines son pequeños magazines que pueden hacer en sus casas a mano o a computadora, ilustrar a su antojo y luego sacarle copias y venderlo o intercambiarlo por otro. Algunos son autobiográficos, otros pueden incluir relatos o reseñas, seguir algún tema en especial o ser meros disparates visuales. Lo que ustedes quieran.

Zines. Foto: Samuel Valdes López
Zines. Foto: Samuel Valdes López

No olvidemos la máquina para hacer broches que llevó Pesky Chloe. Podían llevar su propio diseño en un papel, tomarlo de algunos recortes en la mesa o dibujarlo ahí mismo en el acto.

badgemachine

Este lo dibujó Chloe y lo pinté yo. Esta basado en la lista de Medallas al Mérito Incómodo de Pleated-Jeans. La nuestra quedó más bonita.

No dejé la casa en todo el día.
No dejé la casa en todo el día.

Ese día obvio que dejé la casa, pero con toda esa gente maravillosa, creativa y divertida, me sentí como en mi hogar.

¿Por qué no podemos tener algo así en Leicester?

Foto: Samuel Valdes López
Foto: Samuel Valdes López
I’m sure you have some clothes taking up space in your closet. I can see you making up excuses. “Some day I will put them on”, you will say. “Some day they’ll be on fashion”. “They’ll be helpful for a fancy dress party where I can dress up as a clueless shopaholic who buys random outfits”. “My sister gave it to me and I don’t want her to feel bad if she doesn’t find it in my wardrobe”. Does she sneak into your stuff? That’s a stealthy sister you DON’T want to please. “Some day I will attach some lace and decorations to it even if I can’t sew a button”. The worst of them all: “it’s a small size, but some day it will fit me. I have it there for inspiration”.

Do you want some inspiration? Take the clothes that don’t fit you, that you don’t like or that you don’t wear at all to a clothes swap. That’s what I did last Saturday in Sheffield.

Plus Size Clothes Swap Sheffield, volante de Bettie Walker
Plus Size Clothes Swap Sheffield, flyer by Bettie Walker

The Plus Size Clothes Swap took its idea from similar events in London, Leeds and Nottingham. It was the first of its kind in the city, and it was organised by the Yorkshire Rad Fat Collective. This informal group includes characters from the zine-making scene (zine scene?) and independent punk culture in the area – such as the previously mentioned Bettie Walker. Among other things, they maintain that fat people have the right to dress how they want and with any clothes they want, in the body they have right now. That body built is no impediment to wear or not to wear make-up, or to get your hair done, undone or shaved without chasing beauty standards. Fashion and style, more than vanity, are seen as methods of self-care against the inclemencies of our surroundings.

Foto: Samuel Valdes López
Photo: Samuel Valdes López

The swap venue was one room at the Sheffield Hallam Students Union, better known as “the teapots”. If you see it, you will know why. It’s in front of the railway station, amidst quirky streets full of coffee shops and galleries. Perfect location to attract university students and other badly positioned youngsters like yours truly.

Foto: Samuel Valdes López
Photo: Samuel Valdes López

Perhaps it wasn’t the most well-attended – blame it on the rain -, but it didn’t cease to be an entertaining and exciting swap. The offer included from trousers and skirts, to high heels, funny shirts, colourful dresses, diverse accessories, and a mysterious Korean cardigan:

Spooooky. Foto: Samuel Valdes López
Spooooky. Photo: Samuel Valdes López

Besides clothes, normal and eerie, there was a corner where you could buy zines of any kind created by the organisers and acquaintances, including Chella Quint and Rebecca McCormick. For those who don’t know, zines are small magazines that you can make at home by hand or in your computer, illustrate however you feel like and then make copies to sell or swap for a zine by somebody else. Some of them are self-biographical, others can include short stories or reviews, follow a certain topic or be pure visual bliss. Whatever you want.

Zines. Foto: Samuel Valdes López
Zines. Photo: Samuel Valdes López

Lest we forget Pesky Chloe’s badge-making machine. You could bring your own design printed on paper, grab it from some cut-outs on the table or draw it there and then.

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This one was drawn by Chloe and painted by me. It’s based on the list of Awkward Merit Badges by Pleated-Jeans. Ours ended up being prettier.

No dejé la casa en todo el día.
Didn’t leave house all day.

That day I obviously left the house, but with all those wonderful, creative and fun people, I felt just like home.

Why can’t we have something like this in Leicester?

Foto: Samuel Valdes López
Photo: Samuel Valdes López

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