Levitando (Can’t Get You Out of My Head)

Llevo dos semanas en México, y apenas puedo escribir esto.

Vine a pasar unos meses con mi familia para  recuperarme de todo esto. El llamado de la tierra madre había sido cada vez más fuerte durante la pandemia, con el poder suave de mi país de adopción endureciéndose cada vez más.

No sé bien qué podrá ser lo siguiente. Me traje a mi gata y aunque fue un proceso muy difícil y exhaustivo, ella ya está más acostumbrada que yo a este ambiente nuevo para ella. Yo sigo batallando, con el regreso al entorno de mi infancia, después de que los dos hemos pasado por cambios muy profundos, dolorosos.

Escribo esto con el canal de MTV Non-Stop Nostalgia de fondo, con los mismos videos que el canal original pasaba cuando era más joven y cuando soñaba con la vida que alcancé, que después en ratos fuera una fantasía hecha realidad y en ratos una pesadilla. 

Pensé que venir aquí a recuperarme y recargarme haría una diferencia, pero tengo el dolor y el duelo más  fuertes, estrangulantes, en el pecho y la garganta. Un hoyo vacío que no deja espacio para el júbilo.

La doctora encontró que tenía algunos problemas de salud. Por suerte, reversibles.

Cambio el canal y pongo el de MTV Worldwide Hits. Haciendo tierra en el presente. En la versión mía, nuestra, que ya ha pasado por todo. Así navego, entre el presente y el pasado, rendida ante la incertidumbre del futuro. 

El remix de “Levitating” de Dua Lipa hecho por The Blessed Madonna. Gente a la que sí le funcionó el sueño británico. Por ahora. Mi gata británica a mi lado. Quizás a mí también me funcionó entonces. Mi gata y mi marido son el sueño británico, no las escenas moribundas en las que me involucré y que casi me costaron todo. Lo que alcancé a hacer, mi libro y mi música, también han sido parte del sueño, aunque se haya intentado mantenerme al margen y al silencio en cuanto intenté ser congruente, o lo que yo creía que era la congruencia.

El sueño del mundo, presente en el mundo.

No sé dónde enraizaremos. Dónde haremos familia. Vuelvo al otro país el próximo verano. Quizás sea bueno pasar los tiempos fríos acá y los tiempos cálidos allá. O si encontramos algo mejor acá, quedarnos. O allá, irnos. En el limbo, sólo voy hacia la recuperación. Quizás con una mente, cuerpo, alma más claros pueda decidirlo mejor, o seguir levitando.

A punto de publicar este texto, sucede algo extraordinario. En non-stop nostalgia “Can’t Get You Out of My Head”, de Kylie Minogue, otra a la que el sueño británico le funcionó de maravilla pero que, décadas después, ha decidido volver a Australia. Con su familia. Siguiendo el llamado de su propia tierra madre.

Algo me cuadra ahora: Cuando la tierra madre llama, no sabe de sueños ni pesadillas, de éxitos ni fracasos. Sólo sabe que es tiempo de estar con su descendencia. Le daré el gusto. A ver qué es lo que quiere. Si por ahora, aquí me quiere, aquí me tiene.

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